La Justicia de la Ciudad oblig√≥ a una mujer, en un fallo sin precedentes, a realizar¬†150 horas de tareas comunitarias por ‚Äúcalumniar e injuriar‚ÄĚ a un hombre a trav√©s de las redes sociales. La decisi√≥n judicial se convirti√≥ en un caso testigo para resolver los agravios entre particulares cuando son difundidos en medios masivos.

La causa judicial se hab√≠a iniciado el 3 de Mayo del a√Īo pasado con¬†la presentaci√≥n de una querella por parte de Marcelo Frydlewsky, quien se sinti√≥ ‚Äúagraviado‚ÄĚ a ra√≠z de una serie de tuits publicados por M√≥nica Lang.¬†El delito por calumnias e injurias est√° tipificado en los art√≠culo 109 y 110 del C√≥digo Penal, pero nunca hab√≠a sido aplicado en la Argentina para agravios vertidos en las redes sociales.

Frydlewsky¬†realiz√≥ la presentaci√≥n de la acci√≥n penal a trav√©s de su abogado Jorge Monastersky, quien explic√≥ el caso a¬†T√©lam¬†y sostuvo que ‚Äúde ahora en m√°s los tuits con agravios no ser√°n gratuitos‚ÄĚ.

‚ÄúSe consigui√≥ poner un l√≠mite y de ahora en m√°s, decir cualquier cosa en las redes va a ser castigado‚ÄĚ, precis√≥ el letrado.

Daniel Monastersky, especialista en derecho inform√°tico del mismo estudio, explic√≥¬†a T√©lam que este tipo de delitos ‚Äúno es dif√≠cil de demostrar pero pocas veces se denuncia, por eso, lo original y positivo de esta resoluci√≥n es que muchas personas se den cuenta de que s√≠ pueden hacerlo y de que hay un fallo de la justicia que los apoya. Es importante porque hoy en d√≠a sos quien Google dice que sos‚ÄĚ.

En noviembre pasado, seg√ļn dijo, se celebr√≥ la audiencia de conciliaci√≥n prevista para este tipo de delitos y en la oportunidad¬†la querella solicit√≥ a Lang que se retracte a trav√©s de la publicaci√≥n por tres d√≠as en dos diarios de circulaci√≥n nacional.

El querellante tambi√©n exigi√≥ el pago de una suma importante de dinero y asegur√≥ que lo donar√≠a a una entidad de bien p√ļblico.¬†Lang, seg√ļn el fallo emitido el 6 de febrero pasado y conocido en las √ļltimas horas, ‚Äúcontest√≥ que no ten√≠a los medios para afrontar dicha suma‚Ä̬†y a partir de esa situaci√≥n la querella solicit√≥ al juez del Tribunal Oral Criminal 22, √Āngel Gabriel Nardiello, que la mujer realice 150 horas de tareas comunitarias en una entidad de bien p√ļblico.

Durante la audiencia ‚Äúse hizo alusi√≥n que hay que tomar conciencia de que¬†acusar falsamente a una persona de la comisi√≥n de un delito en las redes sociales, en este caso Twitter, es un hecho grave que causarle un gran da√Īo en lo personal y profesional¬†y que la justicia no puede permitir que estos hechos sigan sucediendo y que no tengan consecuencias‚ÄĚ.

En su sentencia, Nardiello sobreseyó a la imputada de un castigo económico, pero le impuso 150 horas de tareas comunitarias en el Centro Cáritas más cercano a su domicilio y le exigió publicar la parte resolutiva de la sentencia durante tres días seguidos en los diarios Clarín y Nación, uno de ellos el día domingo.

Para Monastersky, el fallo fij√≥ ‚Äúun antes y un despu√©s en la jurisprudencia de Argentina, lo que deja claro que si acusas a una persona escondi√©ndote en las redes sociales no es m√°s gratis, tendr√°s que pagar y/o en su defecto trabajar para m√≠nimamente reparar el da√Īo ocasionado‚ÄĚ.

En este caso la justicia imput√≥ a Lang haber lesionado el honor de Frydlewsky, ‚Äúa ra√≠z de los comentarios publicados en la red social ‚ÄúTwitter‚ÄĚ el 22 de febrero de 2017 bajo la cuenta EVAargentina20‚Ä≥.

Fuente: El Cronista

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